El Oleo
Las pinturas al óleo se obtienen por aglutinación de pigmentos secos en polvo que pueden ser de origen vegetal o mineral, son por lo general tierras óxidos y sales de metales con el óleo. Esta mezcla sirve para unir los distintos pigmentos entre ellos y estos con el soporte (por ejemplo, la tela).
Siempre debemos tener en consideración al pintar, que estamos tratando con un producto terroso mezclado con aceite, por lo tanto es importante saber y comprender como reacciona físicamente ante la luz, humedad, calor y el frío y como reaccionará ante el paso del tiempo o la oscuridad se debe tener en consideración éste apartado para evitar que se cuarteen y se rompan las capas de color una vez secas
Los óleos que más se utilizan son los de linaza o de nuez. Los colores al óleo son colores obtenidos a partir de disolventes óleo-resinosos. Según la tradición, los crearon los pintores flamencos del siglo XV, pero en realidad se trata de una modalidad de pintura al temple. Los colores se trituran y se mezclan con el óleo de linaza o de nuez, se juntan en caliente con resinas duras (ámbar y copal) y se disuelven con óleos esenciales (lavanda, espliego, romero).
Tradicionalmente, cada artista se preparaba los colores que necesitaba y fijaba el grado de dilución y de fluidez que le convenía. Actualmente, los colores al óleo se comercializan prefabricados en tubos, aunque a menudo tienden, con el tiempo, a estropearse a causa de una excesiva cantidad de óleo y de cera que se les añade para evitar su rápida desecación.
Antiguamente, la pintura al óleo se realizaba sobre una plancha de madera, y no siempre se ponía tela. A finales del siglo XV, en Venecia, se introdujo el uso de la tela montada encima de un bastimento. Otros soportes que se han usado a lo largo del tiempo son los muros, las tablas o las veladuras.
Velázquez y Rembrandt entre otros grandes pintores eran grandes maestros en la utilización de éste tipo de técnica. El gran Maestro Tiziano aplicaba en sus pinturas entre 30 y 40 capas de veladuras.
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